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"SOY UN JOVEN HONRADO QUE TE PUEDO ROBAR PERO NO TE ROBO: CÓMPRAME UN CARAMELO". LA HISTOR



Quizá ya perdidas las esperanzas, los ecuatorianos decidieron bajar la guardia y acoplarse al mal olor imperante.


Uno de estos acoples en los cuales la ciudadanía entrega su derecho a no ser molestada ocurre a diario como Norma de Transito en los Terminales Terrestres del Ecuador en los cuales, vendedor tras venderdor desfila dentro de los buses con sinnúmero de productos que conforme cuenta su historia en los pasillos del mismo, va depositando en las piernas de los pasajeros.


"El respeto" dice, "lo principal es el respeto, y el que me rechaces este chocolate que voy a pasar dejando por tu asiento, dice mucho de tu cultura, no me lo rechazes!".

Luego regresará a la parte delantera del bus, a la cual hará su muro de lamentos en voz alta y los pasajeros, por obligatoriedad y sin derecho a reclamar, deberán escuchar las vicisitudes de su vida.

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Algunos optarán por hacerse los dormidos, otros los desentendidos. Lo cierto es que los momentos amenos que compartían al subir y sentarse en su asiento junto a su familia o pareja, planificando el viaje o de trabajo o de placer, ahora tiene un ingrediente especial: la historia de un señor que le puso el caramelo entre las piernas y regresará a recogerlo, anunciando en voz alta que usted a entregado unas monedas.

Bueno, si un porsi usted creyó que ya paso todo, espere, recién empezamos: subirá luego un guitarrista, una vendedora de carteras, otro de unguentos, otro de relojes, otro de diarios, un ex adicto, un payaso, alguien con un tumor en su pierna, la vendedora de cakes, el de cd´s, el señor vendedor de cocadas, la señora de las empanadas, de las aguitas, la del hornado, de las salchipapas, la del papipollo, con ese olores candentes a salsa de tomate y mayonesa.


El bus está inundado de olores, risas y humedad. El bus es un mercado de pueblo.


Papipollo y cocadas, parte de los bocadillos que serán ofrecidos dentro de un bus de transporte

"Una funda por favor señor chulío", dice una señora.

"A plastic bag?, "and what the heck is that for", se preguntará un señor gringo que también anda de visita por nuestro país y, mas bien sonreirá al entender la razón de las fundas plásticas negra que cuelgan a la entrada de los buses.


Nosotros los ecuatorianos por supuesto que sabemos para que son las fundas negras y ni nos sorprendemos y ni preguntamos, solamente nos hacemos los desentendidos.

Bueno, arranca el bus y con algunas ventanas abiertas, parte de los olores que antes inundaron al bus se van hacia afuera; asi como también hacia afuera irán botellas plásticas, vasos, platos y cucharas desechables, huesos de pollo, sobras de arroz y de mote y etc.

Adentro, el ambiente empieza a liberarse de los olores y usted empieza a cabezear, quizá tendrá que dar un discurso o simplemente quiere dormir. Va en este estado de trance por unos 30 minutos, queriendo dormir, ha sido un día ajetreado y ahora solo quiere dormir, ya se fueron los vendedores, ya se van los olores y usted cabezea, cabezea y finalmente, duerme.


Se durmió. Si, por fin; pero, ocurre que ni bien usted cerró los ojos llega el señor chulio y le sacude del hombro con insistencia: "boletos por favor!"; "boletitos por favor".

Usted no atina que hacer sino enviarle buena vibra dentro de si "&#%"" y tratar nuevamente de cerrar los ojos y dormir, mientras de iras, se comerá las empanadas de verde que le dejó la señora.

Esto que narramos y usted sabe es cierto, jamás de los jamases verá en la publicidad que nos invita a conocer lo nuestro con toda una parafernalia de imágenes. Bueno, y la verdad a quien le importa?


Si esto es la norma reinante en nuestro país y jamás, ni concejales, ni asambleístas ni la burocracia dirá pío al respecto.

Welcome to Ecuador. Ecuador is all you need!

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